Saltar al contenido

Pipino el Breve

¿Cuándo y dónde nació Pipino el Breve?, ¿cómo murió?, ¿cuándo nació?, ¿qué hizo?, incluso, ¿cuánto medía Pipino el Breve? En la biografía que encontrarás a continuación te contamos todo sobre su vida y su reinado.

Biografía de Pipino el Breve

¿Cuánto medía Pipino el Breve?

¿Por qué se llamaba Pipino el Breve? En contra de lo que mucha gente piensa, el apodo de «el Breve» no le fue dado por su corto reinado, sino por su estatura. Pues según las fuentes, la altura de Pipino sería de 1,40 m. aproximadamente, por lo que prácticamente era enano.

Sin embargo, el apodo de se debe al monje benedictino de la abadía de Saint Gallen, Notker Balbulus, un poeta y músico que en el siglo IX escribió una crónica con anécdotas del emperador Carlomagno que, aunque no tiene título, comúnmente se le llama «Gesta Caroli Magni». En esta obra Pipino es llamado por primera vez «el Breve» debido a su corta estatura, calificativo con el que le conocerán todos los cronistas a partir del siglo XI.

¿Quién era Pipino el Breve?

Pipino el Breve o Pipino III fue un rey franco, hijo de Carlos Martel y Rotrudis de Tréveris y padre de Carlomagno, que reinó desde el 751 al 768. Su nacimiento posiblemente tuvo lugar en torno al 715 en Jupille, cerca de la actual Lieja, de donde era originaria su familia, desgraciadamente las crónicas no mencionan prácticamente nada de su infancia.

Desde el año 741, cuando murió su padre, Pipino heredó el cargo de mayordomo de palacio de Neustria mientras que su hermano, Carlomán el de Austrasia, mientras que al tercer hermano, Grifón, hijo de la segunda esposa de Carlos Martel, lo encerraron en el castillo de Chèvremont, cerca de Lieja y que hoy en día se encuentra en ruinas.

Pero antes de continuar, hay que recordar que los éxitos de Carlos Martel frente a los musulmanes y otros pueblos germanos que acechaban al Reino Franco le hizo ganar un prestigio que, con la ayuda del Papa, Zacarías I, culminaría con el destronamiento del rey Childerico III y el nombramiento como sucesor a la mayordomía de palacio de su hijo Pipino el Breve.

Las medidas de Pipino y Carlomán

Las primeras actuaciones de Carlomán y Pipino estuvieron encaminadas a consolidar la unidad del reino y a apoyar una reforma de la Iglesia, promovida por San Bonifacio de Maguncia, que estableció una nueva jerarquía entre el clero del reino e intentó a evangelizar a pueblos vecinos con la esperanza que depusieran las armas contra los francos. Además, a partir de 742 Bonifacio se convirtió en consejero de Pipino el Breve, obteniendo también el privilegio de convocar concilios en la Iglesia franca.

Desde Carlos Martel el cargo de mayordomo de palacio —puesto con más competencias y responsabilidades que el del propio rey— pasó a ser hereditario.  Pero cuando en 747 Carlomán se retira a la vida monacal, Pipino concentró en sus manos las dos mayordomías del reino. Pasó a ser, sin ninguna discusión, la persona más poderosa del reino Franco.

Pipino el Breve Edad Media
Miniatura de Pipino el Breve realizada ente 1112 y 1114

El ascenso de Pipino

Con la desaparición de Carlomán y la dirección del reino en sus manos, el nuevo caudillo franco con el apoyo de la aristocracia buscó afianzarse en el poder y asegurarse que nadie pudiese hacerle competencia.

En primer lugar buscó la legitimación del Papa Zacarías, a quien envió una embajada para preguntarle en manos de quién tenía que estar el poder, si en quien lo poseía de nombre o en quien lo ejercía de hecho. La respuesta del Papa fue favorable a Pipino, ante lo que este, con el apoyo de Roma, no dudó en confiar en un monasterio al rey franco Childerico III en el año 751. Pipino fue reconocido por la nobleza como soberano y fundó la dinastía que regiría desde a partir de entonces el Imperio Carolingio.

La coronación de Pipino el Breve

Una asamblea reunida en Soissons confirmó a Pipino el Breve como detentador del poder. El legado del papa Zacarías, el arzobispo Bonifacio -el mismo misionero inglés que unos años antes se había visto favorecido por Carlos Martel-, le coronó como nuevo «rey de todos los francos» y le entregó el óleo sagrado, rememorando de esta manera la unción de David, el rey judío, con los óleos sagrados. Acto de unción que después repetiría con los hijos de Pipino el Breve, Carlomagno y Carlomán, el papa Esteban II.

De esta forma, Pipino veía legitimada su más que discutible titulatura real, pues el Papa reconocía mediante un mandato que el título de rey correspondía a quien ostentase el poder, con lo que en la práctica se creaba una nueva dinastía, la carolingia, y eliminaba de raíz cualquier aspiración que mantuviesen merovingios y otros pretendientes al trono franco. Además, el Papa prohibió, bajo pena de ex comunión, que se eligiese a un monarca perteneciente a otra familia distinta, pues en realidad era Dios quien elegía al monarca. De hecho, en un documento del año 760 que habla de Pipino se dice lo siguiente:

Con la ayuda del Señor que os ha instalado en el trono

O en otro documento de ese mismo año se recoge:

La divina providencia nos ha ungido para el trono real

Esta coronación se convirtió en el signo del cambio de dinastía y de la alianza entre el papado y el reino franco. El nuevo monarca lo era por la gracia de Dios, lo que suponía que cualquier ataque a la monarquía tenía un carácter de sacrilegio.

Coronación de Pipino el Breve
Coronación de Pipino el Breve en 751

La bendición de la Iglesia al nuevo monarca tenía su contrapartida. A cambio, Pipino el Breve se comprometía a proteger a Roma del avance de los lombardos en la península Itálica.

La alianza entre Pipino el Breve y la Iglesia

Después que el rey lombardo conquistara buena parte de Italia, pretendió hacer lo mismo con Roma, activándose de esta forma la alianza entre el Papa y los francos. El Papa, Esteban III, pidió ayudan a Pipino el Breve en el 754 contra el asedio que el rey lombardo, Astolfo, sometió a Roma.

El Papa puso la ciudad bajo protección del monarca franco, quien dirigió dos expediciones que controlaron la expansión lombarda y obligaron a los lombardos a entregarle a Pipinio los territorios conquistados, entre ellos el exarcado de Rávena y la Pentépolis. A su vez, el rey franco entregó estos territorios al Papa mediante la conocida como «donación de Pipino» o «donación de Quierzy» en el año 756. Esto alimentaba la imagen del Papa como heredero de la antigua autoridad y legitimidad imperial.

A cambio de esta ayuda prestada a Roma, Pipino recibió el título de Patricius Romanorum, esto es, «Patricio de los Romanos» y fue ungido en Saint Denis junto a sus herederos.

La donación de Constantino

Tras años de alianza entre los francos y la Iglesia, la cancillería franca se hizo receptora de la teología de la unión entre Iglesia y Realeza. En un documento conservado en la Abadía de Prüm se trazaron las líneas de lo que debía ser la política de reforma del reino de los francos que se anticipaba al llamado «Renacimiento Carolingio». Probablemente por estos años y en este contexto se redactaría la Donación de Constantino.

Con el nombre de Donación de Constantino se conoce a un documento elaborado por el papado en el siglo IX o a mediados del siglo VIII con el que pretendía demostrar que el emperador romano Constantino había donado al papa Silvestre I, a comienzos del siglo IV, la ciudad de Roma y una serie de territorios en Italia.

Pipino el Breve y la Donación de Constantino
Milagros de San Silvestre (Santa Croce, Florencia)

Vemos pues, que este documento se encuadra dentro de la «leyenda de San Silvestre», redactada a finales del siglo V y que cuenta como el emperador Constantino, tras curarse de la lepra, se despojó de sus atributos imperiales, los colocó a los pies del pontífice y concedió a la Iglesia de Roma, en aquel momento comandada por el papa Silvestre I, el privilegio de ser la cabeza de la Iglesia en todo el Imperio Romano, por encima de los Patriarcados de Alejandría, Antioquía, Constantinopla y Jerusalén.

Es por ello que gracias a este documento Roma justificaba que los territorios cedidos por Pipino el Breve a la Iglesia no era más que una devolución a su legítimo dueño y que en la práctica suponía la creación de los Estados Pontificios. Pero es que hay más, porque la Donación de Constantino también suponía que el Sumo Pontífice era la máxima autoridad de Occidente, con lo que tenía potestad para coronar a reyes y emperadores.

Además, con la Donación de Constantino, el papado obtenía la basílica de San Pedro en Roma, el palacio de Letrán o el derecho a llevar la diadema imperial.

Porque Pipino el Breve
Fachada principal del palacio de Letrán

No sería hasta el año 1000, con las luchas entre los papas y los emperadores del Sacro Imperio, cuando comenzó a sospecharse que la Donación de Constantino era un documento falso.

Pipino y los musulmanes

A pesar de haber sido derrotados en Poitiers, los musulmanes mantenían el control de Narbona, la cual se había convertido en su principal bastión en tierras francas. Desde mediados del siglo VIII Pipino centró sus esfuerzos en expulsar a los musulmanes de Narbona, algo que consiguió en el 759 y tras varios años de luchas cuando las tropas omeyas marcharon a Hispania.

Los últimos años

Con los movimientos en Italia y la expulsión de los musulmanes de Narbona, Pipino el Breve veía legitimado su poder y la posibilidad de transmitirlo entre sus hijos, quienes habían sido ungidos por un enviado del papal. Además, la relativa paz en Italia permitió al rey franco centrar sus esfuerzos en el sur de Francia, sobre todo en Aquitania, que tras la muerte de su duque, Waifredo, se levantó en armas.

Entre el 760 y 768 se sucederían varias campañas en Aquitania con el resultado de la anexión del ducado del mismo nombre al reino franco. Sería el último hecho notorio de Pipino, pues tras esta expedición en Aquitania el monarca franco murió.

Uno de los principales aportes de Pipino el Breve fue la consolidación del poder franco en el sur de la Galia.

¿Cómo murió Pipino el Breve?

Tras enfermar durante la campaña de Aquitania, el rey franco se trasladó a Saint-Denis pasando por Poitiers y Tours, dos lugares simbólicos durante el reinado de su padre. Finalmente Pipino el Breve murió el 24 de septiembre de 768 en la abadía de Saint Denis víctima de una hidropesía, un edema o acumulación de líquidos en alguna cavidad o tejido del organismo.

El reino Franco a la muerte de Pipino

Tras la muerte de Pipino el Breve el reino Franco se dividió entre sus dos hijos, Carlomán y Carlos, el futuro Carlomagno. Tras unos primeros tiempos de disputas entre ambos hermanos en los que Carlomagno buscó la alianza con los lombardos, la muerte de Carlomán tres años después dejó todo el poder en manos de Carlos, quien posteriormente sería conocido como Carlomagno.

Fuentes y referencias

Además de Pipino el Breve también te puede interesar:

 

Summary
Pipino el Breve
Article Name
Pipino el Breve
Description
Pipino el Breve, conocido por ser el padre de Carlomagno, fue rey de los francos entre el 751 y el 768, años en los que consiguió consolidar el reino. ¡Entra y descubre más de Pipino!
Author
Publisher Name
Decarlomagno.info
Publisher Logo