Saltar al contenido

Catedral de Aquisgrán

A la catedral de Aachen también se la conoce como Kaiserdom, o lo que es lo mismo, Catedral Imperial, fundada por Carlomagno es una de las iglesias más antiguas de Europa. En este comentario sobre la Catedral de Aquisgrán te descubrimos su historia, arquitectura y curiosidades.

Catedral de Aquisgrán
Catedral de Aquisgrán

¿Qué es la catedral de Aquisgrán?

La catedral de Aquisgrán es un templo cristiano situado en la localidad de Aachen, por su nombre en alemán o Aix-la-Chapelle en francés, lugar de residencia preferente del emperador Carlomagno.

Se trata de una de las catedrales más antiguas de Europa, construida por orden del emperador Carlomagno, quien fue enterrado en ella. Además, la Capilla Palatina de este templo fue el lugar de coronación de los emperadores del Sacro Imperio entre los siglos X y XVI.

¿Cuál es el origen de la catedral de Aquisgrán?

La Capilla Palatina fue la primera parte en construirse de la catedral de Aquisgrán, que fue diseñada por el arquitecto Eudes de Metz al estilo arquitectónico carolingio. La intención de esta construcción era simbolizar la unión del Imperio Carolingio.

Pero ¿por qué se llamó capilla a este edificio anexo al palacio real?

Pues parece ser que en este edificio se guardó la reliquia de la capa de San Martín. En latín, capa se escribía capella, y de ahí derivó en el nombre de capilla.

Capilla Palatina de Aquisgrán
Capilla palatina de Aquisgrán

En el momento de su construcción, la cúpula de la Capilla Palatina era la más grande del norte de los Alpes. Posteriores ampliaciones de misma conformaron lo que se conoce como catedral de Aquisgrán, hasta tal punto que hoy en día la capilla solo es una modesta parte del templo.

Historia de la catedral de Aquisgrán

La ciudad de Aachen o Aquisgrán era un antiguo baño romano que Carlomagno utilizó como su residencia. En el lugar donde se encontraba e baño Carlomagno ordenó construir un palacio —hoy en día ya no existe— y en torno a él se levantaría la Capilla Palatina que, posteriormente constituirían la catedral de Aachen.

Los estudios de dendrocronología realizados en las maderas de la Capilla Palatina parecen datan el inicio de la construcción de la misma y el palacio en 796. Aunque no se sabe cuándo se termino, una carta de Alcuino de York fechada en 798 recoge que estaba a punto de terminarse y, en 805, León III consagró la capilla, pues ya estaba finalizada.

En el 814, Carlomagno fue enterrado en la catedral, que sufriría importantes daños tras la invasión vikinga del 881 y que hicieron necesaria una importante restauración llevada a cabo un siglo más tarde.

Después de la canonización de Carlomagno en el siglo XII, la ciudad se convirtió en un destino para peregrinos. El trasiego en la catedral de Aquisgrán fue tal desde entonces que se hizo necesario ampliar la misma. En el siglo XIV se construyó el coro y una capilla de vidrio. Años más tarde también se construyó el campanario, varios capillas y otra cúpula.

Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió los efectos de los bombardeos aliados, quedando destruido los cristales de la sala del coro del siglo XIV. Muchos de los objetos del interior fueron trasladados antes de los bombardeos con el objetivo de preservarlos, sin embargo, debido a sus grandes dimensiones, otros no pudieron ser trasladados, por lo que fueron protegidos para intentar minimizar los daños.

Tras la Guerra la catedral fue restaurada de manera intermitente durante las siguientes 3 décadas.

¿Está la tumba de Carlomagno en Aachen?

A pesar de que el emperador fue enterrado en la catedral de Aquisgrán, las excavaciones realizadas en 2010 con el objetivo de encontrar el lugar exacto de la sepultura no dieron ningún resultado. Durante años se pensó que el cuerpo de Carlomagno se encontraba enterrado en la antesala de la catedral, por lo que el lugar de descanso eterno del emperador continúa siendo uno de los grandes misterios de la historia.

Tras su muerte, Carlomagno fue enterrado en el coro de la catedral. Años más tarde, la tradición dice que el emperador Otón III abrió su tumba y encontró el cuerpo en muy buen estado de conservación. Después, Federico Barbarroja volvió a abrir la tumba y depósito los huesos en un sarcófago de mármol. A comienzos del siglo XIII, Federico II colocó los restos en un sarcófago en medio de la Capilla Palatina y siglos más tarde, co el auge de las reliquias a finales de la Edad Media, sus huesos volvieron a ser removidos y expuestos. Lógicamente, con este trajín, no es de extrañar que los huesos de Carlomagno hayan terminado perdiéndose.

Estilos arquitectónicos de la catedral de Aquisgrán

La Capilla Palatina es el principal exponente de la arquitectura y el arte carolingio. La capilla tiene dos plantas y está coronada por una cúpula, con una planta central formada por un octógono rodeado por un hexadecágono y delimitada por columnas, se inspira en la iglesia bizantina de san Vital de Rávena. Para su construcción, el arquitecto Eudes de Metz contó con artesanos llegados desde Italia y el Imperio Bizantino.

La capilla fue decorada con mosaicos, mármoles y bronces que fueron llevados a Aquisgrán desde Roma o Rávena. Además, el edificio contaba con unas bonitas columnas que fueron saqueadas durante la ocupación napoleónica y trasladadas a París. A pesar de que algunas fueron recuperadas años después, muchas de ellas fueron reconstruidas en su lugar original desde 1840. Hoy en día la única decoración original que permanece en ella son las columnas y las puertas de bronce de la galería.

Ya en el siglo XV se añadió el coro gótico, conocido como «Invernadero de Aquisgrán».

Reliquias de la catedral de Aquisgrán

Carlomagno era un hombre muy religioso. Durante su vida decidió hacerse con un importante número de reliquias. Las más importantes:

  • El manto de la Virgen María
  • Los pañales del Niño Jesús
  • La tela que llevaba Jesucristo cuando fue crucificado
  • El paño sobre el que se puso la cabeza de San Juan Bautista tras ser decapitado

La Capilla Palatina que fue el origen de la catedral de Aquisgrán fue construida con el objetivo de que acogiese las reliquias de la capa de San Martín. Pero no son las únicas que se guardan en este templo, pues en él también podemos contemplar, por ejemplo, las reliquias de Santa Corona, patrona de las epidemias y cuyo relicario, llevado a Aquisgrán por Otto III en 997, tenía previsto exponerse al público, pero tuvo que ser suspendido con motivo de la pandemia provocada por el Covid 19.

También se guarda el relicario de Carlomagno o, el que según la tradición, pertenece a la virgen María.

Esta concentración de reliquias podría parecer una tontería, pero en la Edad Media este tipo de objetos provocaban la peregrinación de personas desde distintos lugares del orbe, por lo que Aquisgrán se convirtió en un centro de peregrinaje y la ciudad prosperó económicamente gracias a ello.

La catedral Patrimonio de la Humanidad

La catedral de Aquisgrán fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978. Da la casualidad que fue la primera vez que la UNESCO incluía 12 sitios dentro de su famosa lista que ha ido ampliando con el paso de los años.

¿Qué ver en la catedral de Aquisgrán?

Si estás pensando visitar Aachen o Aix-la Chapelle, la catedral es un lugar de visita obligada. A pesar de que gran parte de su aspecto exterior responde a remodelaciones posteriores a época carolingia. En el vestíbulo se pueden contemplar una loba de bronce del siglo II d. C. llevada allí por Carlomagno.

En la Capilla Palatina es obligado contemplar las columnas de la galería, ya que son las originales de su construcción El suelo está decorado con mármol de estilo Cosmati, aunque es del siglo XX. También, en el centro de la Capilla palatina se encuentra la conocida como «araña de Barbarroja», una espectacular lámpara.

ya en la galería superior se puede visitar el trono de Carlomagno, en el que también fueron coronados varias decenas de emperadores alemanes.

En los próximos días iremos ampliando la información sobre la catedral de Aquisgrán. ¡No te lo pierdas!

Fuentes y referencias:

Además de la catedral de Aachen también tenemos: